El Formium rubra nana es una planta ornamental de bajo mantenimiento que necesita pleno sol o semisombra, un suelo bien drenado y riego moderado, especialmente durante el verano, aunque tolera la sequía. Se debe evitar el riego excesivo y el encharcamiento, protegiéndola de heladas fuertes. Es recomendable eliminar las hojas muertas o dañadas para mantener su salud y estética.
Ubicación y sustrato
Luz:Prefiere el pleno sol, aunque también tolera la semisombra.
Suelo:Necesita un sustrato con buen drenaje para evitar enfermedades fúngicas.
Riego
Moderado:Requiere riegos periódicos, especialmente en primavera y verano.
Tolerancia a la sequía:Una vez establecida, tolera bien períodos de sequía, ya que sus tejidos acumulan agua como reserva.
Evitar exceso de agua:El exceso de agua puede causar pudrición de raíces, así que asegúrate de que el sustrato no se encharque.
Temperatura y protección
Resistencia:Tolera heladas moderadas (hasta -6°C o incluso -10°C, dependiendo del cultivar).
Climas fríos:En climas fríos, es aconsejable protegerla de heladas intensas y vientos fuertes, ubicándola contra una pared.
Poda y mantenimiento
Hojas muertas:Elimina las hojas viejas o amarillentas para mantener un aspecto atractivo y saludable.
Floración:Cuando sea adulta, puede producir una vara floral alta con flores tubulares.
Problemas comunes
Plagas:Las cochinillas algodonosas pueden aparecer en la base de las hojas, y los caracoles pueden dañar las hojas tiernas.
Enfermedades:Los hongos del suelo pueden aparecer si hay mal drenaje.